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Certificado AENOR y Normativa Europea UNE sobre la calidad y resistencia de las puertas de seguridad

En la actualidad, conocer los datos objetivos que realmente definen un buen sistema de seguridad, como pueden ser las puertas acorazadas con las que trabajamos en Mon Clau, es verdaderamente sencillo. Desde hace ya bastantes años existen normativas y entidades que se encargan de regular los índices de calidad que definen estas instalaciones, sin embargo, muchas personas desconocen su existencia o su aplicación práctica. certificado AENOR y normativa europea UNE con Mon Clau

Por este motivo, en el día de hoy hemos querido realizar una guía completa que ayude a nuestros clientes a conocer un poco más a fondo la realidad científica que existe detrás de los procesos de producción y fabricación de nuestras puertas acorazadas de seguridad

De este modo, en este artículo queremos hablar sobre dos de los mecanismos de control de calidad que, actualmente, rigen la clasificación de las puertas de seguridad que podéis encontrar dentro del catálogo de Mon Clau. Por una parte, os hablaremos sobre el Certificado de Calidad de AENOR, que sirve para garantizar que las instalaciones cuenten con una serie de requisitos y hayan sido sometidos a los controles establecidos. Y, por otra parte, la Normativa Europea UNE, que establece la clase de resistencia a la efracción y los ensayos concretos a los que se deben someter las puertas de seguridad. 

La Certificación de calidad AENOR

puertas con certificado de Calidad de AENOR

La Certificación de Calidad por parte de AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación) hacia las puertas de seguridad que se encuentran a la venta en el catálogo de Mon Clau es una garantía que establece la conformidad del producto respecto a la Normativa Europea UNE.

De este modo, AENOR audita los diferentes modelos de puertas de seguridad de los proveedores y fabricantes para garantizar, tanto al cliente final como a los distribuidores, que la calidad se corresponde con lo establecido por la normativa vigente. Así, se certifican de manera oficial los elementos de seguridad que componen una puerta y se asegura al consumidor que sus atributos han sido contrastados por un organismo independiente del fabricante. 

Básicamente, la marca de calidad de AENOR asegura que las puertas de seguridad que se han puesto a la venta en cualquier medio cuentan con dos elementos básicos: 

  • Por una parte, que las puertas cumplen absolutamente todos los requisitos técnicos recogidos en la normativa europea. 
  • Por otra parte, que las puertas han sido sometidas a controles periódicos así como a los exámenes y ensayos concretos establecidos por las normas.
📝 Todos estos procesos, a fin de cuentas, buscan destacar la buena praxis de los fabricantes, evaluando de manera interna sus procesos de producción, la calidad de las materias primas utilizadas, así como los resultados obtenidos de los exámenes posteriores, una vez que la fabricación del producto ha finalizado.

¿Por qué es tan importante AENOR en las puertas de seguridad?

En el caso concreto de las puertas acorazadas de seguridad que podéis encontrar en el catálogo de Mon Clau existen algunos detalles que establecen la alta importancia que tiene contar con una certificación AENOR en este sector. Así, se puede demostrar que los productos a la venta son la mejor alternativa de seguridad que se puede encontrar actualmente en el mercado, certificado de forma independiente por un organismo externo a nuestro proveedor. seguridad certificada AENOR con Mon Clau cerrajeros Barcelona

Las puertas de seguridad que actualmente ofrecemos en Mon Clau cuentan con el certificado de AENOR que garantiza varias ventajas que resultan fundamentales para cualquier comprador.

  • Mayor seguridad: en comparación con otras opciones que se pueden encontrar en el mercado, contar con una puerta con certificado AENOR garantiza a nuestros clientes que se están beneficiando de un extra de seguridad, en comparación con otras puertas que no están certificadas y que no han sido sometidas a los estrictos análisis de esta casa.
  • Garantías: AENOR se renueva y recicla de manera constante para seguir ofreciendo mejoras en sus certificados, incluyendo las últimas innovaciones técnicas en cuestión de ensayos. Este perfeccionamiento continuo es el que propicia que se siga reconociendo su trabajo como una referencia de calidad.
  • Confianza:  cualquier persona se sentirá mucho más segura en su casa o en su negocio sabiendo que cuenta con una puerta que se ha fabricado siguiendo los más altos índices de calidad, tanto en el proceso como en los materiales. 
  • Calidad: ser una de las pocas empresas del país que cuenta con un catálogo de puertas acreditadas por AENOR es, sin duda, sinónimo de gran calidad en el servicio y la gestión.
  • Imparcialidad: AENOR es un organismo autónomo, que no está vinculado a ninguna empresa fabricante y que realiza exámenes independientes de productos reales (no solo de fábrica si no también del producto final que está a la venta en una tienda) y que garantizan que el producto que llega al mercado cuenta exactamente con las mismas características que tenía en el ensayo. 

UNE: la Normativa Europea

La otra cara de la moneda, que actúa de la mano con la certificación de AENOR es la Normativa Europea UNE-EN 1627:2011. Esta normativa mide la resistencia a la efracción de las puertas de seguridad, así como de otros accesos a inmuebles como ventanas, fachadas o persianas. Se aprobó el día 28 de septiembre del año 2011 y sustituye a la normativa anterior UNE ENV 1627:2000, que establecía una serie de requisitos de tipo más experimental. 

Esta norma forma un conjunto con otras normas europeas relacionadas también con la resistencia a la efracción de este tipo de accesos y productos de construcción de inmuebles. De esta forma, se regula de manera integral todo lo relacionado con la resistencia a la efracción, desde los requisitos y la clasificación (UNE-EN 1627), hasta los métodos de ensayo para determinar la resistencia bajo carga estática (UNE-EN 1628), bajo carga dinámica (UNE-EN 1629) y a los intentos manuales de efracción (UNE-EN 1630). UNE: Normativa Europea

¿Qué es la Normativa Europea UNE-EN 1627:2011?

La Normativa Europea UNE-EN 1627:2011 es una norma que actúa a nivel europeo y que sirve para establecer una serie de índices que permiten analizar los componentes que forman las puertas de seguridad, así como también otras instalaciones de acceso como ventanas o persianas. 

A través de esta norma se han estudiado los distintos productos que se encuentran actualmente en el mercado, así como sus usos y su capacidad de resistencia. A partir de aquí, la norma especifica cuáles son los requisitos que deben tener (en nuestro caso) las puertas de seguridad según su nivel de resistencia a la efracción

Del mismo modo, la normativa también establece los sistemas de clasificación que se deben utilizar para determinar en qué nivel se encuentra cada una de las puertas de seguridad que podemos comprar hoy en día en el mercado. 

Clases de resistencia de las puertas de seguridad

La Normativa Europea establece una serie de requisitos y características mínimas de seguridad basándose siempre en el tipo de ladrón al que nos enfrentamos, así como en el contexto en el que se encuentre la puerta que puede sufrir un intento de sabotaje. De este modo, se establece una diferencia bastante importante entre un ladrón ocasional que, simplemente aprovecha una oportunidad para robar, y un ladrón profesional que puede intentar métodos de sabotaje más complejos y estudiados. 

Sea como sea, lo que debemos tener claro es que la Normativa Europea UNE-EN 1627:2011 utiliza siempre como referencia el método anticipado y los tipos de intentos de sabotaje que usan los ladrones para establecer la clase de resistencia que tendría la puerta que vayamos a instalar. Esto nos permite hacernos una idea mucho más realista de qué busca un ladrón cuando quiere entrar en una casa y cuáles son los métodos más eficaces que utilizará para llevar a cabo su misión. 

Según esta normativa que actualmente está vigente, podemos establecer al menos seis tipos de clases de resistencia (RC) a la efracción en una puerta

  • Clase de Resistencia 1

Esta primera clase de resistencia establece un nivel de seguridad bastante bajo, pero que podría hacer frente a ladrones oportunistas o inexpertos que pueden intentar entrar en un domicilio o negocio. Clase de Resistencia 1

Se establece como riesgo prioritario la aparición de un ladrón ocasional, con poca experiencia y que puede intentar sabotear la puerta a través de métodos poco profesionales o mediante el uso de herramientas básicas. Los principales métodos utilizados por estos ladrones para intentar entrar a los inmuebles son el uso de la fuerza bruta y la apertura forzosa de las puertas

Por lo general, este tipo de ladrones se servirán de utensilios comunes como martillos o palancas aunque también es muy normal que se basten solo con su propio cuerpo para intentar abrir la puerta, a través de patadas o empujones con los hombros. También es bastante común que empleen la violencia para intentar arrancar el pomo de la puerta

Se trata de ladrones menos experimentados y guiados más por una buena oportunidad que por una estrategia previa. A menudo desconocen el valor del botín y no suelen asumir demasiados riesgos. 

  • Clase de Resistencia 2

La segunda clase de resistencia que establece la Normativa UNE-EN 1627:2011 delimita un tipo de ladrón un poco más experimentado, pero que sigue siendo de tipo oportunista y ocasional. Clase de Resistencia 2

Este tipo de ladrones también suelen utilizar la fuerza bruta para intentar acceder al interior de una vivienda o negocio, sin embargo, es más común que utilicen primero algunas herramientas un poco más específicas para facilitar el trabajo. 

Las puertas preparadas para esta clase de resistencia están diseñadas para poder evitar ataques con utensilios básicos, que se pueden encontrar fácilmente en cualquier ferretería o en cualquier casa, como pueden ser alicates, cuñas o destornilladores. Del mismo modo, estos ladrones también suelen dedicar cierto tiempo a identificar las bisagras o las rejas que pueda tener la puerta, para intentar dañarlas con pequeñas sierras de tipo manual. 

Estos ladrones tampoco suelen conocer el valor de lo que se encuentra dentro del inmueble, por lo que los riesgos que asumen son bajos. 

  • Clase de Resistencia 3

El tipo de ladrón al que le puede hacer frente una puerta de seguridad con una clase de resistencia 3 es un ladrón con un nivel formativo bajo, parecido al perfil de la clase de resistencia 2, pero un poco más experimentado en cuestiones prácticas. Clase de Resistencia 3

Lo que diferencia a este tipo de ladrones es que suelen utilizar herramientas un poco más específicas o, al menos, que le garantizan un sabotaje más sencillo si tiene algo de práctica. Igualmente, sigue tratándose de herramientas básicas que se pueden encontrar en cualquier casa: destornilladores, barras de uñas, punzones… a menudo también se suelen combinar este tipo de utensilios con otros un poco más complejos como pueden ser pequeños taladros mecánicos o martillos. 

En esta clase de resistencia, el ladrón no conoce de manera exacta el tipo de botín que puede encontrar, pero al contar con un poco más de experiencia, está dispuesto a asumir riesgos medios. 

  • Clase de Resistencia 4

Esta clase de Resistencia hace frente a ladrones con un nivel formativo más alto que, además, cuentan ya con cierta práctica realizando robos de este tipo y pueden llegar a establecer ciertas estrategias previas antes de intentar un robo. Clase de Resistencia 4

Estos ladrones suelen valerse de ciertas herramientas un poco más especializadas que les permiten acceder de forma más rápida al interior de un inmueble. Destaca, sobre todo, el uso de utensilios que les ayuden a romper la estructura de la puerta o la cerradura como pueden ser martillos grandes y pesados, hachas, cinceles e, incluso, taladros eléctricos o motorizados a través de batería. 

El ladrón conoce qué tipo de vivienda o local está intentando robar, por lo que se puede hacer una idea un poco más exacta del tipo de botín que puede haber en el interior. Al ser conocedor de que puede obtener un beneficio razonable de este robo, el ladrón no está tan preocupado por los ruidos que pueda hacer y asume más riesgos para conseguir su objetivo. 

  • Clase de Resistencia 5

Esta clase de resistencia es ya para ladrones cien por cien experimentados, que han probado varios métodos de sabotaje a puertas con anterioridad y que pueden determinar qué puntos débiles puede tener la puerta de entrada a un inmueble con facilidad. Clase de Resistencia 5

Estos ladrones están equipados con herramientas más específicas, a menudo eléctricas, que le permiten tener mucha más autonomía a la hora de sabotear una puerta. Suelen utilizar talados motorizados y sierras de espadín como elementos básicos e indispensables. Además, también pueden usar amoladoras angulares para cortar el metal o la madera de la estructura de la puerta, con discos de 125 milímetros de diámetro máximo que les aseguran una apertura relativamente sencilla. 

En estos casos, el ladrón conoce el botín que le espera en el interior, por eso analiza sus posibilidades, se organiza estratégicamente y utiliza sus métodos de sabotaje de la forma más resolutiva. Al saber que el botín será, como poco, razonable, no le importa demasiado hacer ruido y toma riesgos bastante altos. 

  • Clase de Resistencia 6

La clase de Resistencia más alta de todas, de nivel 6, está pensada para ladrones expertos, que cuentan con mucho tiempo de experiencia en robos a sus espaldas. Se trata de perfiles mucho más técnicos que, además de contar con las herramientas técnicas necesarias para abrir una puerta, también tienen capacidad de síntesis y análisis para conocer cuáles son los puntos fuertes y débiles de la puerta que pretender sabotear. Clase de Resistencia 6

Los utensilios que suelen utilizar este tipo de ladrones son más específicos y pueden ir desde piquetas de metal para derribar o romper estructuras de madera hasta elementos eléctricos como taladros o sierras, además de amoladoras angulares con discos de 230 mm de diámetro. 

En estos casos, los ladrones conocen con bastante certeza el valor del botín que van a robar, por lo que no les importa demasiado el nivel de ruido ni el riesgo que puedan estar asumiendo, ya que cuentan con las herramientas necesarias y saben que recibirán un botín importante. Se trata de ladrones altamente resolutivos y que cuentan con una estrategia previa para atacar el inmueble. 

Ensayos en puertas de seguridad

En el caso concreto de las puertas de seguridad  es necesario hacer exámenes y ensayos para establecer y clasificar su nivel de resistencia a la efracción. Estos ensayos están delimitados y realizados en laboratorios acreditados y en Mon-Clau solo trabajamos con proveedores que garanticen estos exámenes de forma oficial. 

📝 En este sentido, la normativa europea es clara y establece tres normas principales bajo las que se deben regir los exámenes a los que se someten las puertas de seguridad.
  • Normativa UNE-EN 1628: carga estática

Esta primera normativa establece que las puertas de seguridad han de someterse a exámenes que pongan a prueba el grado de deformación que sufren ante el ataque de una carga, normalmente realizada con un martillo hidráulico, en diferentes puntos sensibles de la instalación. Así, se mide la fuerza de la carga y el diámetro de la deformación para establecer clases de resistencia mayores o menores. Ensayos en puertas de seguridad con Mon Clau Barcelona

  • Normativa UNE-EN 1629: carga dinámica

Esta segunda normativa propone un análisis de las puertas de seguridad que consiste en proyectar una fuerza con forma de péndulo que simule un ataque por fuerza bruta como pueden ser patadas o golpes con el hombro. A través de este análisis se mide el comportamiento de la puerta frente al impacto y se establece un nivel de resistencia. 

  • Normativa UNE-EN 1630: ataques de efracción manual 

Finalmente, la última de las normativas que establece la Unión Europea para el examen de puertas de seguridad consiste en aplicar aberturas de acceso durante un tiempo concreto y utilizando un serie de herramientas específicas. De esta forma, la normativa establece dos tipos de tiempo: por una parte, el tiempo de resistencia que utilizaría el ladrón, es decir, el tiempo de trabajo que le tomaría abrir la puerta. 

Y, por otra parte, el tiempo total del ensayo que, además de tener en cuenta el tiempo de resistencia, también evalúa el tiempo de observación y toma de decisiones, el tiempo de cambio de herramientas y el tiempo de descanso. 

En definitiva, estas tres normas nos ayudan a conocer de manera más profunda cómo de resistentes son las puertas de seguridad frente a ataques concretos, por lo que podemos conocer con mucha más certeza en qué tipo de vivienda o negocio encajarían mejor, teniendo en cuenta en contexto de riesgo en el que se encuentren.

Puntualizaciones en la instalación y los herrajes

En otro sentido de cosas, la normativa europea también deja claro que existen una serie de puntualización en las que es bastante difícil establecer métodos de ensayo, ya que, a menudo, no se pueden replicar las condiciones de instalación y herraje de cada una de las puertas de seguridad. 

Por este motivo, la normativa puntualiza que la instalación debe realizarse siempre bajo las indicaciones concretas de cada fabricante, que deben incluir consideraciones de seguridad que el fabricante haya podido extraer de los diferentes estudios de calidad que haya realizado en sus puertas. Solo así se puede garantizar, en cierta medida, que la instalación se lleve a cabo acorde a las prestaciones y características técnicas del producto. 

En cuanto a los herrajes, lo cierto es que la normativa europea tampoco recoge ningún método de examen concreto para valuar las cerraduras. Sin embargo, lo que sí establece es que el fabricante debe proporcionar cerradura que hayan sido probadas en los ensayos establecidos por la norma UNE-EN 1630.

Certificación de Calidad de AENOR con Mon Clau

Esperamos que con este artículo podáis tener un poco más claro en qué consiste realmente tanto la Certificación de Calidad de AENOR como la Normativa Europea UNE-EN 1627:2011. En Mon Clau trabajamos constantemente bajo los índices de estas dos entidades, por lo que creíamos necesario explicar a nuestros clientes en qué factores basamos la calidad de nuestras puertas de seguridad. 

Si después de leer este artículo todavía os quedan algunas dudas o tenéis cuestiones concretas que nos queráis plantear para tener un poco más claro cómo pueden influir AENOR y UNE en la elección de la puerta de seguridad perfecta para vuestro hogar o negocio, no dudéis en contactar con nosotros para expresarnos vuestras impresiones.

Como siempre, nuestro equipo de Atención al Cliente está disponible a través de nuestros teléfonos de contacto (935 314 191 y 664 175 414), en el apartado de Contacto en Mon-clau.es. Además, también podéis realizar una consulta directa en nuestra tienda de Barcelona, situada en la Calle Provença número 109, donde os atenderemos encantados y os ofreceremos un asesoramiento totalmente personalizado para vuestro caso. 

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